Es igual a la duración del instante que inmortalizamos mientras el obturador de la cámara está abierto..., este, marca el rango temporal que te quedas, historias de instantes de una milésima parte de segundo, marcados claramente por la nitidez, por la arista, por la inmovilidad, por el ya mismo, otras historias de largos tiempos de exposición que algunas veces sobrepasan los sesenta segundos, donde se cuelan luces, matices móviles y difusos, que generan una historia larga y más compleja de asimilar.
El instante que fotografiamos es único y gracias a nuestra EXPOSICION lo hacemos perenne en la historia.

Olympus E-510
Adobe Lightroom

